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viernes, 5 de abril de 2013

La Tradicion Oral _ La Leyenda _ El Mito


La Tradicion Oral _ La Leyenda _ El Mito


TRADICION ORAL:


Desde que el ser humano comenzo a convivir socialmente, desde que comenzo a roganizarse en comunidades, acostumbraba a reunirse con otros hombres para recrearse, escuchando historias reales o ficticias.


Todas las culturas poseen una "tradicion oral". Las historias, mitos y leyendas que traslucen el espiritu de la raza y se transmiten oralmente de generacion en generacion constituyen esta tradicion. En la memoria de los ancianos de todas las culturas , residen las historias mas maravillosas y las mas terribles. Ellos eran los encargados de transmitirlas a sus hijos , y a los hijos de sus hijos , y de esta manera fueron elaborando, casi sin saberlo, una tradicion popular.


¿ QUE ES UNA LEYENDA ?


Cómo podia explicar el hombre la luz pentrante de una rayo. cómo justificaba las perjudiciales sequias. Qué le decia a su pequeño hijo cuando éste le preguntaba por el origen de un monte o de un extenso desierto. Muchas veces el ser humano se ha sentido incapaz de explicar estos sucesos racionalmente : asi nacieron las leyendas...Para encontrar una explicacion a los hechos sobrenaturales o para descifrar los fenomenos del cosmos, el hombre creo las leyendas , expresion acabada de sus sentimientos y creencias.


De esta manera, la religion, los hechizos, la maravilla, la naturaleza, todo , encontro su respuesta.


¿ QUE ES UN MITO?


el termino deriva del griego mythos:" fabula o relato alegorico" , especialmente el que se refiere a acciones de Dioses o de Heroes.


Las culturas primitivas veneraron a las fuerzas de la naturaleza bajo diversos grados de personificacion. Los dioses fueron "humanizados", asi fue posible un acercamiento entre el ser humano y la naturaleza inaprensible.


Las divinidades existieron, segun las concepciones primitivas, en el principio de los tiempos y fueron "protagonistas " de todos los sucesos acontecidos en el origen del cosmos, de la tierra, de los mares y oceanos...


El hombre imagino a los dioses como seres todopooderosos e inmortales, les adjudico razon, voluntad y sensibilidad (carcateristicas esencialmente humanas). De esta manera , las accionesde los hombres estaban profundamente ligadas a las de las deidades, eran su punto de partida y fin. Guiaban la vida de los humanos , los acompañaban en los emprendimientos, las batallas, las desdichas (cuando no eran causa de éstas).


A cambio de la benevola presencia divina o para que esta fuera propicia a los seres humanos, los dioses pedian retribuciones, y el hombre se sintio obligado a darselas ante el temor de que lo abandonaran o se encolerizaran. Fueron estas algunas de las razonesque iniciaron los ritos religuiosos.


Ademas de una creencia y un rito religioso , el mito fue una de las formas que el hombre tuvo de aprehender la naturaleza , de explicarla e intentar conocerla.

Tupá


Tupá


Es el dios supremo entre los guaranies, creador de la luz , del cielo y la tierra , las aguas y todos los seres que habitan el mundo. A Tupá se lo conoce tambien como Tupavé o tenondeté. El sitio donde reina este dios es Kuarahy, el sol, foco de luz y el origen de la raza humana.


En el panteon mitologico de los guaranies, Tupáse caso con Arasy, a quien consagro como madre delcielo y le fijo como morada la luna.


Asi explican los guaranies la genesis del ser humano: Tupá y Arasy bajaron a la tierra. Instalados sobre una colina crearon los mares, los rios, los bosques, las estrellas, y todos los seres del universo . Para crear la primera pareja humana,Tupá tomo un poco de arcilla y la mezco con ua fabulosa yerba ( Ka'á-ruvichá), sangre de un ave nocturna , hojas de plantas sensitivas (el Jukeri) y un ciempies (ambu'á) , luego hizo una pasta que remojo en un manatial cercano. reo dos estatuas a su semejanza y las dejo al rayo del sol para que se secaran ... asi quedaron dotadas de vida.


Colocaron la pareja frente a ellosy dijo primero


Arasy:--Mujer, que de mi naciste a mi semejanza , te doy por nombre Sypavé (la madre comun de la raza americana). Luego se acerco Tupá al hombre y le dijo:-- Te doy por nombre Rupavé( el padre comun de la raza americana)


Muchos consejos dieron los dioses a la primera pareja , les indicaron cómo vivir en amor ,procrearse; quedaron tambien a su disposicion todos los productos de la tierra.


A Rupavé le dieron especialmente el mbokajá ( fruta palmacea) y a la Sypavé le fue obsequiada la guayaba.


Pero no todo fue felicidad en los primeros dias ...tambien les fue anunciada la llegada de hombres desde otro continente que marcarian el rumbo de la tierra americana.


Al mismo tiempo Tupá creo dos espiritus: Angatupyry (espiritu del bien) y a Taú (espiritu del mal) quienes se quedaron en la tierra para indicarles el camino a seguir en la vida.

Añá


Añá


Tambien se lo conoce comoAñangá. Entre los guaranies Añáes el señor de las tinieblas. Podriamos establecer un vinculo con el Zupay, ya que es tambien el causante de todos los males que aquejan al hombre y origen de todas sus desgracias.


Es el espiritu malo por excelencia. Los guaranies le adjudican dos lugares de residencia: el Añá-retá, que es el pais de los demonios situado en una lejania idefinida donde es el rey; y el Ybyapyté, que es el centro de la tierra.


Su mito se difunde especialmente en las provincias del litoral argentino argentino y en Paraguay, donde reconocen al Añá con sexo masculino.


Las muertes violentas, las enfermedades extrañas y la demencia son calamidades que envia este genio maligno (que tiene a veces mas incidencia que Tupá).


Cuando las Huertas o las plantaciones son arrasadas por un insecto llamado añacuá, dicen los lugareños que es Añá que ha tomado esa forma para perjudicar a los hortelanos.


A diferencia de otros dioses del mal este no es un torturador de almas en pena de los muertos , sino que se dedica a circundar de dolor a los que estan vivos.


Una de las peores ofensas en los pueblos de habla guarani es llamar a alguien : Añá Memby (hijo del diablo)

Caá- Yarí


Caá- Yarí


Deidad de origen guarani que, por modificaciones e influencias sufridas en la época de las misiones jesuíticas, redujo sus dominios a la yerba mate. Actualmente el mito perdura en los yerbales correntinos y misioneros, aunque su leyenda tiene origen en Paraguay.
En este punto llega a unirse con la “leyenda de la yerba mate”, ya que Caá-Yarí también seria una joven que fue transformada en planta como forma de asegurarle la eternidad, aunque a diferencia de la anterior , Caá Yarí recupera la forma humana para acercarse al hombre .Algunos estudiosos , que se apoyan en los relatos de los mineros ( termino Yerbatero , utilizado en Paraguay, que designa a los peones que van al monte para desgajar la planta de yerba mate), aseguran que Caá-Yarí es una diosa protectora y dueña de los yerbales.
Ayuda a los hombres que pactan con ella. Pero no todo es tan sencillo, para obtener sus beneficios es necesario hacer votos frente a una mata de yerba Mate, sobre la que se promete no tener relaciones con otra mujer, indicando en un papel, que allí se deja, la hora en que el minero regresara para ver a Caá-Yarí.
El encuentro con ella es un gran desafió…La diosa probara el amor del hombre enviando sobre él víboras, sapos, tigres y otras alimañas del monte. Si el hombre es valiente y no huye, Caá-Yarí se presenta como una hermosa mujer rubia. En ese momento debe renovar sus votos de fidelidad, y desde aquel día, cada vez que el minero se disponga a realizar el trabajo de cortar yerba, caerá en un profundo sueño y la diosa será la que realice por él la ardua tarea. Nadie puede verla, excepto quien haya pactado con ella, así beneficiara alhombre con múltiple artimañas, como subirse sobre la carga de yerba mate para aumentar el peso…y la paga.
Esta tentadora deidad también puede ser peligrosa:
Si Caá-Yarí descubre que el hombre le ha sido infiel con otra mujer, lo matara….
Cuando en las plantaciones de yerba mate algún minero muere, se dice que es porque traiciono a Caá-Yarí, y la diosa oficio su mortal venganza, cobrándose la vida del hombre traicionero.

El Curupí


El Curupí


El Curupí es un ser antropófago ( que come carne humana), físicamente desagradable , petiso y fuerte, que camina con cuatro pies. Algunos agregan que posee un miembro viril de tamaño exagerado, con el que enlaza a sus víctimas para llevárselas.




Este personaje se pasea a la hora de la siesta por los montes, para raptar seres humano, especialmente mujeres.




Ellas al verlo pierden el juicio, se vuelven locas. La única manera de volver inofensivo al Curupí es cortándole el miembro viril.

La Luz Mala


La Luz Mala




Entre las supersticiones de la gente que habita el campo y los cerros argentinos, esta la de la Luz Mala o Farol de Mandinga, Leyenda o mito de carácter religioso que se extiende por casi todo el Noroeste y Centro de nuestro país.

Los fuegos fatuos son el producto de gases exhalados por huesos o sustancias orgánicas que se hallan enterradas o en descomposición, conjugados con los factores de clima.

Estas luces especiales suelen verse en algunas épocas del año, a la oración (al caer la tarde), en quebradas de los cerros o en la inmensidad del campo, “como flotando en el aire”.

Los paisanos llaman a estos fuegos fatuos Luz Mala.
Según ellos, estas luces proceden de un alma que se halla en pena, y vaga por el lugar en busca de auxilio y compasión.

Si rezan por el alma que se acerca a ellos, esta no los perseguirá, que es a lo que temen. Ni el gaucho más valiente pasara cerca de una de ellas sin antes sacarse el sombrero y orar, con los ojos azorados ante la Luz Mala.

El 24 de agosto, día de San Bartolomé, es el día mas propicio para verlos porque es cuando el haz de luz que se levanta del suelo parece estar mas brillante, y esto se debe a la influencia maligna, ya que la creencia popular estima que es el único día en el que Lucifer se ve libre de los detectives celestiales y puede hacer de las suyas.También se cree que el alma en pena quiere avisar en dónde se encuentra enterrado un tesoro que dejó al morir. Si bien generalmente inspira temor, suele despertar a veces ilusiones de riqueza. Pero los paisanos tienen cuidado antes de cavar allí donde esta el fuego fatuo, porque muchas veces ha emanado un gas toxico (producto de la descomposición mencionada) que fue mortal para el aventurado excavador.


Otras veces se ha encontrado alfarería indígena, huesos o urnas funerarias con restos humanos, lo que ahondo el terror de la gente y propago la superstición.

La Difunta Correa


La Difunta Correa


La tradición se remonta a San Juan, en la época del caudillismo. Por esos años el gobernador de la provincia tenia un amigo llamado Pedro Correa, viejo guerrero, respetuoso y respetado. Pero una revuelta destituyó y mató al gobernador, sus aliados empezaron a ser perseguidos, y Don Correa tuvo que huir.

Estos hechos hicieron que varios de sus perseguidores se interesaran en Deolinda Correa, su hija, quien pese a las circunstancias supo resistir a los ataques y finalmente se casó con su amado. No había transcurrido mucho tiempo, cuando las montoneras de Quiroga se llevaron al padre y al marido de Deolinda Correa. La situación se hizo insostenible, la pobre mujer era acosada continuamente, y decidió partir con su pequeño hijo recién nacido hacia La Rioja.

Anduvo por valles y quebradas, cruzo arenales y atravesó suelos calcinantes. Sedienta y extenuada se dejo caer en la cima de un cerro hasta que sus fuerzas la abandonaron. Antes de morir, cuenta la leyenda, pidió al cielo que le permitiera seguir amamantando a su hijo después de muerta. Así fue como sus pechos llenos de leche le salvaron la vida al niño, que siguió alimentándose hasta que fue hallado por unos baqueanos del lugar.

Estos hombres recogieron el cuerpo y le dieron sepultura en las proximidades del Vallecito, en la cuesta de la sierra Pie de Palo. Poco tardó en conocerse la suerte de la desdichada madre. Hombres y mujeres del llano y de la sierra comenzaron a visitar el lugar del desafortunado suceso, donde se encontraba enterrada Deolinda Correa. A ella recurren los que sufren , los que lloran, los que no pueden seguir adelante, los que han perdido las fuerzas… es a ellos a quienes la Difunta Correa sabe infundir consuelo y mitigar milagrosamente los dolores del alma y del cuerpo.

Mulánima


Mulánima


También llamada Alma-Mula, Tata Cuña o Mula Frailera, la Mulánima es el alma de una mujer que cometió terribles pecados o sacrilegios (generalmente las que han cometido incesto o mantuvieron relaciones con familiares) y por sus actos deshonestos se convirtió en mula. Se la describe como a una mula de color marrón o negro, con largas orejas, que corre a la medianoche por los campos, echando destellos por los ojos, lanzando fuego por la nariz y la boca.
Su fantasma esta condenado a galopar eternamente por los caminos a gran velocidad. La tarea se le torna difícil, ya que arrastre pesadas cadenas y lleva un freno de oro.
Desafía a todo aquel que se cruce en su camino y le da muerte. Si los hombres la miran a los ojos, quedan prendados para siempre de ella, aunque la Mulánima jamás vuelve a ser mujer. Se dice que esta buscando al hombre que posea la valentía suficiente para quitarle el freno que tiene en su boca, y así liberarla de su condena.

Pedrito Hallado


Pedrito Hallado

El 29 de junio de 1948, en pleno invierno, en las puertas del Cementerio del Norte, en la provincia de Tucumán, encontraron abandonado y en estado de agonía a un niño recién nacido. Fue bautizado en una iglesia del lugar, pero falleció a las pocas horas de haber sido recogido. La gente le puso un nombre que aun hoy perdura: Pedrito Hallado.

Desde aquel día hasta la actualidad, son muchos los que se acercan hasta allí para dejarle ofrendas, exvotos, flores y juguetes para pequeños (ya que el no pudo usarlos en vida).
El día de los Muertos, llegan hasta la tumba de Pedrito Hallado pequeños grupos, especialmente de niños, quienes también se acercan en el aniversario de su muerte.

El Zonda


El Zonda


El viento Zonda es un mal augurio en la región Noroeste de nuestro país; su paso es terrible y temido por los lugareños, porque aleja la lluvia que tanto necesitan los áridos suelos norteños.
El nacimiento del Zonda tiene su origen en la ambición desmedida de un hombre, que desafío los poderes de la “Madre Tierra” y del Llastay (dos de las deidades más importantes de la mitología calchaquí que encontraremos en esta leyenda).
Gilanco era un indio nativo del Huanco, que sirvió a los conquistadores como traductor y guía en la región. Su diversión preferida era la caza, y no solo la practicaba para alimentar a su tribu.
El Llastay (dios protector de la fauna del Altiplano) estaba disgustado con la voracidad sin límites del cazador, que no perdonaba ni a la más pequeña presa. Una tarde de calurosa primavera, cuando el y sus compañeros se sentaron a descansar bajo la sombra de un árbol, solo Gilanco se mantuvo despierto, acosado por un extraño presentimiento. Vencida la vigilia y caídos los parpados, se abandono a la siesta.
Pero no todo fue tan plácido como pensaba… Se desperezo bruscamente al oír cerca pasos poco familiares. El Llastay en persona estaba ante sus ojos y Gilanco sintió miedo por primera vez en su vida. Jamás pudo borrar la mirada penetrante del dios de la Puna, que lo persiguió en cada una de sus mortales cacerías. El cuerno de caza, sus flechas y sus yaravíes resonaban en quebradas, laderas y peñas, como señales de muerte lanzadas por el cazador.

Un día de calor agobiante lo encontró al amparo del mismo árbol junto al que se le había aparecido el Llastay.
Apoyo su cabeza sobre una piedra cubierta por una piel de vicuña, pero cuando intentaba conciliar el sueño sintió un extraño rumor de viento y otra vez aquellos temidos pasos. Quiso incorporarse, pero le falto vigor. No entendía como sus pies se clavaban a la tierra, parecían estar manejados por una fuerza sobrenatural que los adhería a ella.
Una voz que lo increpaba surgió de las entrañas de la tierra: “Gilanco, soberbio y cruel cazador, yo soy Pachamama. No te quitare el préstamo de la vida antes de que pruebes la amargura de otro castigo por el cual te maldecirán tus hijos y tus nietos. Vendrá el Zonda, hijo del viento que yo mando y refreno; el alejara de tus campos la lluvia, derramara la flor del árbol antes de cuajar y los frutos tiernos antes que maduren; veras vuestros campos y los de las tribus oprimidas por ti, cubiertos por mantos de arena de médanos que sus soplidos trasladan de día y de noche…”

Desde aquel día, llega el Zonda implacable para alejar la lluvia, esparcir el polen de las flores, secar las yemas, trasladar los medanos… Y cuando se enfurece arrasa montes, arranca el techo de los ranchos, ahuyenta las aves y destruye sus nidos, extravía las majadas por los cerros, azota, derriba, todo lo destruye.

El Lobisón


El Lobisón


Existen infinidad de leyendas en las que el hombre experimenta una metamorfosis (cambio de forma) para convertirse en animal; la del lobisón o Lobisome es una de esas tantas leyendas. Es de origen europeo, en Francia se lo conoce como Loup-garou.

“El ser lobisome es condición fatal del séptimo hijo varón seguido, y si es la séptima hija mujer seguida será, en vez, bruja. El séptimo varón sufre una transformación en un animal parecido al perro y al cerdo; es peludo, posee largas orejas que le cubren el rostro y producen un sonido extraño. Si el hombre es de tez clara, el lobisón será gris, pero si es de tez oscura entonces el animal será negro.

Los días viernes a las 12 de la noche se produce la metamorfosis. El lobisón sale a buscar alimento, va a los gallineros y estercoleros donde come desechos y excrementos de toda clase; aunque también devora a los nichos aun no bautizados.
Los perros lo atacan, pero no pueden hacerle nada porque el lobisón los espanta con el ruido que sale de sus enormes orejas.
Si alguien se cruza con él, debe matarlo, ya que si solo lo hiere, corre peligro de muerte. El lobisón mutara en ser humano al ser herido, perdiendo el encantamiento y agradeciendo a su benefactor, pero intentara matarlo a pesar de haber recibido su “ayuda”.

Estos hombres se caracterizan por poseer un aspecto no muy agradable; son altos, delgados, de rostro amarillento y sufren dolencias estomacales, a raíz de todo lo que ingieren cuando los viernes por la noche salen “de paseo”.
Dicen que solo muere si se le dispara con balas de plata bendecidas… y que tal vez pueda “curarse” si se lo bautiza en siete iglesias diferentes… se lo golpea con una alpargata.


En las pequeñas poblaciones, cuando una persona es rechazada socialmente, se le endilga la maldición de ser Lobisón. Esto es causa de marginación sin vueltas. Las incontables historias acerca de este ser maldito, dicen por ejemplo que al momento de transformarse, el hombre siente fuertes dolores de estómago, comienza a revolcarse dando siete vueltas al derecho y siete vueltas al revés. Mientras va girando sobre su cuerpo reza de ida 7 credos al derecho y al volver 7 credos al revés. Luego sale a atacar, primero a sus enemigos y luego al que encuentra.

La reacción de los pobladores ha sido tan violenta en el pasado, que llegó a lincharse a personas inocentes. Para frenar esa paranoia, en nuestro país se estableció el padrinazgo presidencial de todo séptimo hijo.

La Yerba Mate


La Yerba Mate


El origen de la yerba mate es atribuido principalmente a las divinidades, auque existen varias versiones sobre su nacimiento; algunas son puramente indígenas, otras poseen resabios de la época de evangelización.

Los guaraníes enseñaron a los españoles como utilizar la yerba mate, la bebían como medicina, absorbiendo mediante una caña agua fría mezclada con estas hojas. 

Los Jesuitas la cultivaron en las colonias que poseían. Aquí podemos incluir la primera versión de la leyenda, difundida en la cultura cristiana: se encontraban San Juan y San Pedro en la provincia de Misiones cuando los sorprende la noche. Un hombre mayor de muy bajos recursos los hospeda en su rancho, en el que vivía con su única hija. Como retribución a su desinteresada atención, los Santos le prometen que su hija será inmortal, vivirá para siempre, convertida en árbol de yerba.

Otra versión con raíces colonizadoras atribuye a Santo Tomas el descubrimiento del uso de la yerba mate. Los guaraníes les contaron a los Jesuitas que había estado en la tierra el Pai Zumé, un hombre sabio que realizaba milagros, y les había revelado los beneficios medicinales de esta planta. Lo que interpretaron los religiosos fue que a los indígenas se les había aparecido el apóstol Santo Tomas, por lo que comenzaron a difundir esta versión cristiana del origen de la yerba mate.

La primera leyenda extendida entre los indígenas nos cuenta que Tupá- dios del bien- estaba visitando la tierra, cuando llego a la casa de un viejo pobre y le pidió alojamiento. Para atender a su huésped el viejito sacrifico la única gallina que tenia, le dio de comer a Tupá y lo albergo en su casa. En agradecimiento el dios le obsequio un arbusto y le indico su uso. Las hojas debían tostarse antes de ser ingeridas en forma de líquido. Era el caa-guazú, que en Guarini significa “yerba esplendida”.

Otra leyenda –una de las mas difundidas entre los guaraníes- tiene como protagonistas a Yací (la luna) y Araí (una nube), quienes bajaron a la tierra convertidas en dos bellas jóvenes. Cuando estaban en la profundidad de la selva misionera, un yaguareté intento atacarlas. Un viejo indio, que estaba observando al felino, le disparo una flecha mortal, pero el animal no murió e intento un segundo ataque, el viejo en sayo otro disparo y esta vez la flecha fue certera, el yaguareté cayo muerto. Al acercarse al lugar, el indio comprobó que las dos jóvenes ya no estaban, habían regresado a los cielos sin que el pudiera verlas. 


Esa misma noche, nuevamente con forma humana, Yací y Araí se hacen presentes ante el anciano para premiar su buena acción. Le cuentan que habían dado nacimiento a una planta “que acerca los corazones y ahuyenta la soledad” llamada Caá, y que esta debía ser tostada antes de ser ingerida, para contrarrestar su efecto venenoso.

Desde entonces, como reconocimiento a la buena acción de un hombre (cualquiera de los que viven en estas leyendas), Caá permanece entre nosotros como símbolo de amistosa hermandad.

El Pombero Brujo


El Pombero



El Pombero es uno de los genios de la naturaleza más difundidos en la región guaranítica.

También conocido en Corrientes como Cuarahú Yará (voz guaraní que significa “Dueño del Sol”), el Pombero es un hombre alto y delgado que recorre la selva Misionera con un enorme sombrero de paja y una caña en la mano, a la hora de la siesta, para cuidar de los pájaros, ya que es su protector. Si encuentra niños que juegan a cazar aves, se los lleva; por eso los padres les piden a los pequeños que no se alejen del rancho a la hora de la siesta… Como es el que cuida de los pájaros, tiene la habilidad de silbar como ellos y de emitir cantos parecidos a los de las aves, para acercarse a ellos o alejarlos del acecho de los cazadores.


Es también protector de los árboles y se irrita si alguien los tala indiscriminadamente. Cuentan que una vez el Pombero se enojo con un hachero de la provincia de Formosa , Marco Gavasa, lo saco del rancho en plena noche con cama y todo , y lo dejo en medio del monte.


En el Chaco creen que este genio de la naturaleza es un compañero invisible, con el cual se pueden hacer “tratos”. Así el Pombero acompaña a su amigo, alejándolo de todos los peligros. Según la función que deba cumplir, se transformará en árbol, camalote, indio o silbará como las aves. Para retribuirle los servicios prestados, se debe hablar muy poco de él (siempre en voz baja) y por la noche ofrendarle tabaco, dejándolo fuera del rancho para que el Pombero se lo lleve.

Mandinga.


Mandinga.

Es casi toda la República Argentina, Mandinga es sinónimo del diablo o demonio. En el personaje principal de la leyenda de Santos Vega, el payador, con quien sostiene un duelo de guitarras y canto. Un escritor argentino exponente de la poesía gauchesca, Estanislao del Campo, en su obra Fausto hace una acabada descripción de este malévolo personaje, desde la mirada del gaucho:

“¡Viera el Diablo!...uñas de gato,
Flacón, el sable largote,
Gorro con plumas, capote
Y unas barbas de chivato;
Medias hasta la berija,
Con cada ojo como un charco
Y cada ceja era un arco
Para correr la sortija (…).”

Además de esta descripción norteña de Mandinga, encontramos otras, por ejemplo en Tucumán: hombre alto, con barba de chivo, cuernos en la frente, rostro enrojecido, larga cola. Algunos agregan el tridente y la capa roja a este personaje. Se encuentran  semejanzas con el ya mencionado Zupay.
El es el que causa todas las desgracias en el hogar y en el campo. El origen de hechos inexplicables suele atribuírsele  a este personaje con la frase: “Es cosa de Mandinga”.
Cada vez que se oye su nombre, hay que santiguarse rápidamente, para evitar la aparición del demonio.

El Almita o Monjita.


El Noroeste argentino tiene como habitante a un ave pequeña y blanca, que vuela en soledad por el cálido aire norteño. Nunca se la ve en pareja o con más aves, su destino es volar sin compañía. El canto triste del Almita remeda las plegarias y oraciones susurradas en voz baja. La llaman también Monjita por su andar solitario y su tímido piar.

Según la región Argentina en la que se encuentra, recibe distintos nombres, ya que, si bien su hábitat natural es el Norte, también la encontramos en las regiones Cuyana y Central del país como: Viudita, Nievecita de los Andes o Boyerito Blanco.
Dice Joaquín V. González en Mis Montañas que la gente de los cerros es poética y sensible, por eso ha indagado en la historia de este pajarillo melancólico. Ella fue una joven enamorada de un imposible, de un hombre celestial.

Mucho tiempo vivieron juntos, con un amor puro y místico, entre canciones apasionadas y paseos junto a los arroyos, bajo la protectora sombrea de los aromos.
Una tarde de primavera él comenzó a ponerse triste y pensativo, abandonando los momentos de sublime amor con la joven. Mientras contemplaban desde un cerro el sol que se escondía entre las nubes, oyó el joven una extraña música  penetrante que parecía provenir de un templo aéreo; sintió un fluido mágico corriendo por su sangre, se vistió de plumas y fue pájaro...emprendió vuelo, guiado por la música.

Cuando la mujer despertó del sueño que le había impedido ver la transformación de su amado, y finalmente  se encontró sola, rompió en un llanto desesperado. Corrió a buscarlo en el fondo de los precipicios  y dentro de los arroyuelos; trepo  hasta el monte más alto para descubrirlo en los horizontes más remotos, pero no lo hallaba. Sus gritos desesperados y sus llantos rompían el silencio del paisaje, no cesaba en el intento y seguía invocando al amor perdido.

Paso la noche recorriendo las cumbres e implorando a los dioses por la aparición del joven. Extenuada, cayó bajo la protección de un lapacho, que le había ofrecido un manto natural de flores rosadas. De allí, al día siguiente se levanto una avecilla blanca que en sus alas llevaba una cina negra, como símbolo de su eterna despedida. Desde entonces vaga por los pueblos, asentándose sobre los imponentes cardones para escudriñar el fondo de los valles y quebradas, esperando descubrir todavía, en algún cerro, a su amado fugitivo.

jueves, 4 de abril de 2013

Los colosos de Tierra del Fuego (Chile)

Kenós un enorme coloso de treinta y ocho metros pisó por primera vez el planeta cuando la tierra era tan joven, que sobre ella no existía nada más que una grande, inmensa y desolada pampa.

Temaukel, su padre, y padre de todo el universo lo envió a dar forma y vida sobre la superficie del mundo. Al tiempo de estar habitando en la soledad, necesitó alguien para compartir y entretenerse, un amigo. Miró hacia el cielo; Temaukel escuchó su lamento, dándole entonces la capacidad para crear otros dioses grandes y semejantes a él.

Puso manos a la obra, y pronto contó Kenós con tres hermanos gigantes; ellos fueron Cenuque, Cóoj y Taiyín, junto a quienes recorrió de arriba a abajo y de un lado para otro poniendo las montañas donde no existían, las nieves en sus cumbres, los bosques, los animales grandes y pequeños, los que viven de día y los de la noche. Crearon las plantas, entre ellas las que tienen raíces para afirmarse por sí solas y aquellas que cuelgan largas voladoras desde un árbol. Todos, cada uno de los seres y cosas que dan vida y forman la tierra fueron establecidas por Kenós, Cenuque, Cóoj y Taiyín.

Las largas travesías agotaron el cuerpo de Kenós, quien un día sintiéndose viejo llamó a sus tres compañeros para avisarles que había llegado su tiempo de morir. Les pidió lo acompañaran hacia el Sur, pues mirando al Sur mueren los guerreros. Cuando llegaron al lugar elegido les indicó como debían sepultarlo a tres pisos bajo el suelo mirando a Temaukel. Viendo a sus tres hermanos ancianos y cansados les dijo:

-Todas las formas tiene su tiempo, esperen y verán.

Poco debieron aguardar los colosos, quienes con gran alegría, a las tres semanas vieron a Kenós pararse en sus pies.

Era maravilloso ser inmortales y cada cierta cantidad de años volver a ser jóvenes; luego comprenderían algo más sobre la vida y la muerte.

Largos siglos vivieron estos gigantes de Tierra del Fuego transformando la enorme pampa original, en el mundo que hoy conocemos con sus infinitos senderos y colores.

La tarea estaba tocando a su fin cuando Cóoj el más enérgico y puro, se acercó a Kenós diciéndole:

-Amigo, nuevamente ha llegado mi hora del reposo, pero esta vez no deseo volver a renacer. Mi cuerpo está cansado y mi caspi anhela su sitio final junto a Temaukel nuestro creador.

Lo miró Kenós con tristeza sabiendo que su naturaleza como inmortales no podía aspirar a estar eternamente junto a Temaukel, sino que debía permanecer por toda la eternidad cumpliendo una misión para El, y para las obras de su creación. Le hizo saber a Cóoj que el reposo de su caspi sólo encontraría su lugar definitivo aquí en la tierra o en el espacio cósmico de las estrellas siendo una más entre todas.

Nada supo decir Cóoj. Se había equivocado. Más bien, no había comprendido el significado de ser inmortal. Muy triste se retiró a llorar su pena.

Caminó hacia el este, solitario, derramando torrentes de lágrimas. Los gruesos goterones que rodaron por sus pómulos cayeron sobre la tierra cubriéndola de agua salada de amargura, agua que no alcanzó a secar el calor del sol. Su llanto anegó profundas quebradas y valles por el oriente, rebasando los límites de las altas cumbres hundiéndolas con su peso.

Tanta y tan enorme fue su pena, que cuando se detuvo y miró hacia el oeste pensando en regresar junto a Kenós, su mirada no divisó los territorios caminados en su peregrinar.

Las lágrimas formaban enormes lagos los cuales serían llenados posteriormente por el agua de las nieves y glaciares que cubrieron la superficie terrestre con su blanca capa de hielos, cuando el norte se enojó con el sur.

Vio Cóoj el resultado de su último trabajo comprendiendo cual era el destino final de su caspi; entonces reclinando su cuerpo, besó por última vez la roca seca y se sumergió.